Esta reforma parcial en Eixample Dreta, Barcelona, actualizó una vivienda de 95 m² situada en un edificio modernista de los años veinte cerca de Carrer de Provença. El apartamento está en una segunda planta, tiene fachada orientada al sur, grandes ventanas a la calle y buena luz natural durante todo el día. Aunque intervenciones anteriores habían eliminado la mayoría de los elementos originales, la distribución era sólida y la vivienda tenía una base muy buena.

Alcance de la obra

La reforma incluyó la cocina y los dos baños completos. En las zonas de estar y dormitorios se sustituyó el pavimento, se repasaron los paramentos y se actualizó la iluminación. La distribución estructural se mantuvo sin cambios.

Materiales y acabados

Se sustituyó todo el suelo por porcelánico de gran formato con aspecto de hormigón claro en piezas de 80 × 80 cm. El tono gris pálido cálido crea continuidad visual en toda la vivienda. En el baño se utilizó microcemento blanco para un acabado limpio y continuo.

La cocina combina muebles lacados blancos de líneas lisas con tiradores integrados y una encimera de cuarzo gris claro. La grifería y los accesorios en negro mate actúan como acento deliberado. Las paredes se terminaron con yeso liso pintado en gris claro cálido.

Carácter

La reforma tiene una calidad urbana, limpia y contemporánea. Es más eficiente y actual que una restauración histórica, y resulta atractiva para compradores e inquilinos que valoran la sencillez, la precisión y el bajo mantenimiento.