Esta reforma parcial en Gràcia conservó el carácter original de una vivienda de 72 m² y añadió color, calidez y una atmósfera más personal. El apartamento está en una tercera planta de un edificio de los años cincuenta cerca de Carrer de Torrent de l’Olla, con luz cálida de tarde orientada al oeste. Incluye dos dormitorios, un baño, cocina independiente y zona de estar-comedor.

Alcance de la obra

La distribución estructural se mantuvo sin cambios. La intervención se centró en mejorar el baño, refrescar la cocina, repintar las zonas de estar y restaurar los elementos originales que se conservaban. Cada decisión fue precisa pese al presupuesto contenido.

Suelos y elementos originales

Uno de los aspectos más distintivos fue el tratamiento del pavimento. Los mosaicos hidráulicos originales se restauraron y conservaron en la entrada y el pasillo, manteniendo una parte esencial de la identidad del piso.

Baño

El baño se reformó por completo con azulejos cerámicos artesanales de pequeño formato en una mezcla intensa de azul cobalto y blanco. La paleta aporta energía, profundidad visual y una sensación artesanal.

Color y atmósfera

El color tiene un papel central: salón en terracota empolvada, un dormitorio en verde salvia y otro en azul cobalto cálido. Cada estancia adquiere así una identidad propia sin perder coherencia.

Carácter

La vivienda se siente alegre, definida y realmente habitada. Ratán vintage, piezas de madera de mediados de siglo y objetos contemporáneos de color completan un interior económico pero expresivo.